Paulina Barros: “Sentir culpa frente al descanso transforma los espacios de ocio en actividades”

30/05/2026

Paulina Barros, Facultad de Psicología UAH. Revista Ya.

La académica de la Universidad Alberto Hurtado, Paulina Barros, advirtió que técnicas de organización como el “timeboxing” pueden mejorar la concentración y la gestión del tiempo, pero alertó que, cuando se usan de manera rígida, pueden transformarse en una fuente de estrés, ansiedad y autoexigencia.

Fuente: Revista Ya

La académica y directora del Diplomado de Habilidades Conversacionales para la Dirección de Equipos y el Trabajo Colaborativo de la Universidad Alberto Hurtado, Paulina Barros, abordó los alcances del “timeboxing”, método de organización del tiempo que ha ganado popularidad por prometer mayor productividad y control de la rutina diaria.

La especialista explicó que, si bien estas herramientas pueden ayudar a ordenar tareas y administrar mejor la energía, su efectividad depende de un uso flexible y adaptado a cada persona. “Hay personas a las que les sirve mucho saber dónde tiene que estar puesta su energía, y ahí la agenda es súper útil”, señaló.

Sin embargo, Barros advirtió que el problema surge cuando la planificación se transforma en una obligación permanente de rendimiento y productividad. “Cuando aparece la angustia o la sensación de ‘no voy a poder cumplir con esto que me autoimpuse’, esas ya son señales de alerta”, afirmó.

La académica también alertó sobre la tendencia a programar incluso los espacios de descanso, lo que puede generar culpa frente al ocio y afectar el bienestar emocional: “Muchas personas experimentan culpa frente al descanso o los llamados “tiempos muertos”, lo que termina transformando incluso los espacios de ocio en actividades programadas”.

Paulina Barros: “Sentir culpa frente al descanso transforma los espacios de ocio en actividades”

30/05/2026

Paulina Barros, Facultad de Psicología UAH. Revista Ya.

La académica de la Universidad Alberto Hurtado, Paulina Barros, advirtió que técnicas de organización como el “timeboxing” pueden mejorar la concentración y la gestión del tiempo, pero alertó que, cuando se usan de manera rígida, pueden transformarse en una fuente de estrés, ansiedad y autoexigencia.

Fuente: Revista Ya

La académica y directora del Diplomado de Habilidades Conversacionales para la Dirección de Equipos y el Trabajo Colaborativo de la Universidad Alberto Hurtado, Paulina Barros, abordó los alcances del “timeboxing”, método de organización del tiempo que ha ganado popularidad por prometer mayor productividad y control de la rutina diaria.

La especialista explicó que, si bien estas herramientas pueden ayudar a ordenar tareas y administrar mejor la energía, su efectividad depende de un uso flexible y adaptado a cada persona. “Hay personas a las que les sirve mucho saber dónde tiene que estar puesta su energía, y ahí la agenda es súper útil”, señaló.

Sin embargo, Barros advirtió que el problema surge cuando la planificación se transforma en una obligación permanente de rendimiento y productividad. “Cuando aparece la angustia o la sensación de ‘no voy a poder cumplir con esto que me autoimpuse’, esas ya son señales de alerta”, afirmó.

La académica también alertó sobre la tendencia a programar incluso los espacios de descanso, lo que puede generar culpa frente al ocio y afectar el bienestar emocional: “Muchas personas experimentan culpa frente al descanso o los llamados “tiempos muertos”, lo que termina transformando incluso los espacios de ocio en actividades programadas”.