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Astrid Villouta, ganadora del Concurso Mejor Actividad de Graduación: “Fue honrar todo lo que ha vivido mi paciente”

astridEn diciembre pasado, Astrid Villouta, titulada del Magíster en Psicología Clínica. Trauma y Psicoanálisis Relacional, obtuvo el primer lugar del Concurso Mejor Actividad de Graduación de la Facultad de Psicología UAH.

“Me animé a participar porque no quería que la tesis muriera. Lo hice por la tesis, por el magíster y por la valoración hacia mi paciente. Fue honrar todo lo que ella ha vivido. Debajo de este caso único está la voz de los niños que fueron víctimas de la dictadura; se ha escrito muy poco sobre eso. Por otro lado, está el proceso clínico y mis profesoras supervisoras. Era importante sacar a la luz todo eso”, cuenta.

Y relata, además, cómo desarrolló su investigación durante los dos años del programa: “Empecé a trabajar desde el inicio, porque este magíster implica la atención de dos pacientes. La idea es que uno sea un caso ILAS, de atropello a los DD.HH., y el otro puede ser un caso de trauma de distinto origen. Yo tomé dos casos ILAS, porque me interesaba el tema. La paciente, que me sirvió para escribir la tesis, es mi primera paciente del magíster. Para mí era claro que trabajaría con su caso, no sólo por el trauma político, sino que, emocionalmente, me sentí complicada con ella: me costaba mucho tener avances significativos; me interpelaba y hacía interrogarme no sólo por mi propia vivencia en dictadura, sino que también por aspectos individuales y familiares. Eso se relaciona, teóricamente, con temas como el enactment, concepto sobre cómo se crea un ‘capullo disociativo’ entre el paciente y el terapeuta, en que ambos disocian aspectos de sí, dejan de ver otros aspectos de sí mismos y pueden quedar con una sensación de poco avance y de estar entrampados. Eso fue lo que me pasó y lo expliqué en un capítulo de mi tesis. Ahí le di vueltas a cómo se reflejaba el trauma en los síntomas de mi paciente y cómo se manifestaba éste en nuestra relación”.

Sobre el magíster, señala: “Se estudia el trauma de origen sociopolítico, porque el programa se dicta en conjunto con el ILAS. Esa mezcla es única. En las tesis había harta diversidad, porque cada uno tomó un caso significativo. Algunos eran de violencia política, pero también había casos de trauma por abuso sexual, maltrato o violencia de género. Este programa le saca punta a quién tú eres: sea quién seas y con la trayectoria con la que vengas”.